EL CUERPO RECUERDA.

Ola

 

 

El cuerpo guarda el recuerdo, la memoria de lo vivido; de los engaños e historias que hemos aprendido a contarnos para que la realidad no duela, aunque siga doliendo y ya no sabemos por qué.

 

En una sociedad enferma en valores donde la esclavitud es ser objeto, el ser humano, menores y adultos se convierten en un negocio, fuente de gastar, de comprar y se va disfrazando, tapando lo realmente importante.

Así estamos, cada vez más vacío, depresión, insatisfacción, agresividad reprimida o vomitada, intolerancia, falta de valores y empatía. Y es que lo realmente importante para el ser humano no cambia, lo que realmente necesitamos no sigue modas.

Ese no parece ser el camino a ser, sentirse feliz, compartir, vivir y disfrutar la intimidad.

Todo ser humano necesita compartir, intimidad, expresar lo que lleva dentro, desarrollarse, desarrollar talentos y habilidades.

Cuando lees algo sobre ventas te das cuenta que la clave del éxito es manipular al otro para necesitar algo que no necesita, se trata de crear una necesidad donde no la hay.

¡Es tan fácil perderse en estos momentos de tanto nivel de manipulación!
¡Es tan triste lo que nos hacemos y hacemos a los menores!
Nos perdemos en lo superfluo, en lo innecesario y nos llevamos a una escalada de necesidades que no llenan, no nutren las necesidades reales. Y el cuerpo sigue recordando lo que le ha faltado y le falta, y se duele, duele.

Y  llegamos a tal punto que lo enfermo lo ponemos como modelo a seguir y lo sano lo atacamos queriendo destruirlo.

Solo te puedes engañar en tu cabeza, tu cuerpo recuerda, sabe.

Engañarse lleva tiempo de aprendizaje, ver, sentir la verdad lleva tiempo para poder.